Erase una vez en el colegio

object width="445" height="364">

video de valores

jueves, 28 de octubre de 2010

CAJÓN, GUITARRA Y MELANCOLÍA

Memorias: Evolución de la música criolla y las peñas.
Sobrevivientes: La época dorada de la música criolla es un recuerdo. El negocio en torno a ella, que cuarenta años atrás era un "boom", hoy se ha convertido en un territorio un tanto agreste, con pocos exponentes que han redoblado esfuerzos para seguir vigentes.
"Trémulo de emoción, dice así su canción: El amor, siendo humano, tiene algo de divino, amar no es un delito porque hasta Dios amó. Y si el cariño es puro...", tarareaba hasta el final de sus días mi abuelo, y no puedo dejar de recordarlo con sus discos de vinilo bajo el brazo, mientras improvisaba unos pasos de vals alrededor de la fogata.
En aquel entonces, nosotros no sabíamos bien quién era el plebeyo enamorado de Felipe Pinglo, ni por qué Lucha Reyes quería que regresara su novio aunque sea para despedirse. Tampoco teníamos idea de dónde quedeba Barrios Altos, pero sí estábamos convencidos de que era un lugar muy importante y que esos discos valían oro.
En el colegio se encargaron de que comprendiéramos por qué Chabuca Granda homenajeaba tanto a la Lima de antaño y quiénes eran los cantantes que, en la pantalla chica, precedieron durante muchos años al trampolín de Augusto Ferrando. Pero fue solo cuando pisamos una peña en Barranco y nos contaron la historia del criollismo que realmente comprendimos por qué se quejaban del olvido al que estábamos condenando a la música criolla.

LA ÉPOCA DORADA
"Eran otros tiempos", recuerda Walter Sachún, quién fundó su peña en pleno apogeo de la música criolla. En aquella época, gracias al impulso promocional que las dictuduras militares daban a esa mixtura peruana de valses vieneses, acordes franceses y ritmos afroamericanos, existían alrededor de 60 peñas en Lima que gozaban todos los fines de semana de locales llenos. "Solo con lo recaudado en una noche importante, como el DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA, alcanzaba para comprarse una casa" relata.
Sachún recuerda que entre la década del 70 y principios de los ochenta, el limeño promedio acostumbraba salir en las noches para presenciar un espectáculo criollo o contrataba a los artistas para que hicieran una presentación privada en sus fiestas.
La popularidad del género era tal, indica Sachún, que impulsó la prosperidad de este tipo de negocios y al suyo particularmente lo llevó a inaugurar cinco locales en Lima y tres en provincias. Y si a ellos les iba bien, a los cantautores de renombre les iba mejor, porque además de lo que cobraban por presentación tenían los ingresos de sus actuaciones privadas.
Oscar Avilés, hijo y mánager del conocido cantante criollo, explica que todo lo vivido en los sesenta fue el final de más de tres décadas de apogeo. Tanto en los entornos populares como en la alta sociedad limeña existían peñas que contrataban artistas por al menos el doble o el triple de lo que se pagaba hoy a todo un conjunto de músicos. Además, los intérpretes más destacados eran contratados por una de las tres o cuatro disqueras locales existentes, y ganaban al mes tanto como el gerente de un banco.
Según explica Avilés, la radio cumplió un rol determinante en la promoción de los artistas criollos y también marcó el inicio de la decadencia. La difusión de música extranjera juvenil, dijo, representó el ingreso de fuertes auspicios publicitarios a los cuales las emisoras dieron preferencia.
Contribuyeron también, añade Sachún, la propagación de la piratería, la inflación y claro está, el terrorismo. Los toques de queda redujeron las fiestas criollas nocturnas y ocasionaron el cierre de buena parte de las peñas limeñas.

LO QUE QUEDA
Para el 2000, cuando el país ya se había recuperado de la crisis económica, los valses criollos, las guitarras y el cajón habían dejado de ser un 'boom' para convertirse en una tradición de pocos. Mientras tanto, la música chicha de Agua Bella y similares había logrado expandirse exponencialmente y convertirse en un negocio redondo.
Sachún se quedó con un solo local y optó por diversificarse e incluir espectáculos folklóricos y otros atractivos para mantener una afluencia de público que le permitiese seguir operando. Las otras tres o cuatro peñas exitosas, como Del Carajo y De Rompe y Raja, llenan sus locales con músicos de renombre, pero no dejan en el mercado lugar para muchas alternativas más, porque las discotecas, salsódromos y restaurantes colman la oferta de diversión nocturna. Y los músicos se han visto obligados a tener un mánager que les busque contratos, y si no son muy famosos, necesitan hacer tres o cuatro presentaciones en un fin de semana para poder subsistir.

martes, 26 de octubre de 2010

FELICITACIONES

Hoy 26 de octubre, es el honomástico de nuestro querido colega LUCIANO CRUZ RONDAN del Nivel Primaria. es un colega muy identificdo con nuestra Institución Educativa, colaborativo, alegre, muy divertido en la conducción de una clase, muy caballero, sobre todo amigo de todos sus colegas de la I.E. su alma máter, sus sesenta calendarios aporta muchísima experiencia en su labor educativa profesional y personal. Todos tus colegas te deseamos infinitas felicidades al lado de tu María Luisa tu fiel colega y amiga, mi estimado amigo y colega, todos nosotros te admiramos por tu buen desarrollo profesional y personal. ¡FELÍZ DÍA LUCIANO' ¡LO CUMPLAS MUY FELÍZ' Y MUCHOS AÑOS DE FELICIDAD PLENA
Tus colegas y amigos de nuestra alma máter
I. E. Nº169 'SAN CARLOS'